Convenciones y trucos

Cuando empiezas por tu cuenta en esto de cocinar, ya sea repostería o comida tradicional, descubres que lo que para otros, que llevan toda la vida haciéndolo, es muy fácil, para ti es muy difícil.

Y no es porque en si cocinar sea super complicado, es porque no conoces ni los términos, ni las herramientas, expresiones, medidas “a ojo”, ni na de na.

Voy a intentar ir clarificando un poco las situaciones y expresiones que suelen frenarnos al principio y que en el fondo son solo tonterías la mayoría de las veces.

La pizca de sal
En todas partes aparece la pizca de sal, y nadie te dice si son 10gr o 1kg, es una pizca. Luego hay quien te tiene manía y pone “pizca grande” y cosas así. Mi decisión ha sido que una pizca de sal es lo que pillas introduciendo pulgar, índice y corazón en el salero sin profundizar más allá de la primera falange, juntándolos y sacándolos. Te quedas con la copla de la sal aproximada que has pillado y si al final el plato sale soso o salado ya sabes lo que toca. Esto vale, en principio, para cualquier medida que se indique en pizcas.
¿Mezclar o batir?
No suele importar pero en ocasiones hay recetas que indican “mezclar, no batir” o “batir, no mezclar”. Batir es lo que nuestras madres hacían habitualmente con los huevos en un plato con un tenedor, o lo que hacen las batidoras modernas con doble varilla especifica para esto. Mezclar es simplemente revolver con un cucharón o darle a una mezcla con la batidora de cuchillas de toda la vida.
Precalentar el horno
Algunas recetas indican que precalientes el horno, indicando en ocasiones tiempo y/o temperatura, en otras ocasiones no. Depende de a quien preguntes obtendrás todo un abanico de respuestas, así que yo he decidido que para precalentar el horno bastan 10 minutos a la temperatura que vaya a prepararse luego la receta en cuestión.
Potencia de fuego
Aunque suene bélico me refiero a la temperatura de cocción. Generalmente se dan referencias como “fuego bajo”o “fuego medio” pero, como suele decirse, cada cocina es un mundo. Hasta que cada uno conozca su cocina, nos fijaremos en la numeración que use nuestra cocina en el mando del fogón y haremos el calculo. Ejemplo: si el máximo es 12, fuego alto sera de 10 a 12, medio 6 y bajo puede ser 2 o 3.